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Miércoles 24 de Abril de 2019

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LUNES 1 DE DICIEMBRE DE 2014
-1

¿Bienvenidos al tren?

Viajar en tren puede llegar a ser una odisea en la que la integridad física de los pasajeros está en riesgo. En esta nota te contamos diferentes casos de personas que se accidentaron en este medio de transporte y las formas que tenés de reclamar si sufrís algún tipo de inconveniente. El boleto lo paga Defiéndase. Subite.

Algunas experiencias desafortunadas

El vagón apresurado

Ricardo viajaba en tren desde su casa al trabajo. Cuando se disponía a bajar en una de las estaciones del recorrido, la formación arrancó con las puertas abiertas. Perdió el equilibrio, su pierna quedo atrapada entre el vagón y sufrió raspones y golpes de importancia.

En esa oportunidad la empresa responsable fue Trenes de Buenos Aires S.A., concesionaria de los servicios de transporte público metropolitano de pasajeros de las líneas Mitre y Sarmiento.

Tiro al tren

Claudia viajaba en una formación de la empresa Transportes Metropolitanos SA cuando una piedra arrojada desde el exterior, por un sujeto no identificado, impactó en su rostro y le produjo lesiones de considerable importancia.

La Sala H de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil le dio al razón. El tribunal determinó que “Desde el momento en que el empresario obtiene con su actividad un beneficio, debe correr con los riesgos inherentes a ella y que crea para quienes usan sus servicios”.

“Esto significa que debe adoptar los recaudos para que ningún proyectil pueda ser arrojado contra el tren y lesionar así a los pasajeros. No puede entenderse que el deber se limite a evitar que se arrojen piedras sólo desde el ámbito que le pertenece; la obligación radica en impedir la llegada de objeto, cualquiera sea el lugar desde donde se los dirija, máxime si se trata de una zona cercana a la del paso del tren...”

Peligro en el andén

Por las demoras en el servicio, el tren comenzó a llenarse de gente que como podía iba acomodándose en los recovecos libres de vagones colapsados. Erica quedó apresada entre otros pasajeros. Su destino, la estación Plaza Miserere. Cuando la formación llegó se abrieron las puertas y la gente que bajaba chocó con la gente que quería entrar. En el medio de ese tumulto, Erica que quería bajar. El resultado de tanta desorganización fue su caída que vino con numerosos golpes en su cuerpo que le produjeron igual número de lesiones.

Posteriormente, tuvo que someterse a un largo tratamiento y a usar yeso durante un mes, lo que le provocó algunos varios inconvenientes en su trabajo ya que desempeñaba como enfermera. Más tarde debió ser intervenida quirúrgicamente.

La Sala F de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil concluyó que “la empresa de ferrocarriles tiene a su cargo el cumplimiento del contrato de transporte, inclusive en el andén de las estaciones y hasta la salida de ese ámbito que le pertenece jurisdiccionalmente, su responsabilidad se extiende a los accidentes que sufran los pasajeros en las estaciones y andenes”

“Además, un servicio de transporte razonable y eficiente no puede quedar circunscripto únicamente al medio de transporte en sí, sino que debe comprender las etapas previas y posteriores vinculadas con el ascenso y descenso de los pasajeros, la mínima comodidad de los andenes de acuerdo al movimiento de personas y el otorgamiento también al usuario de las seguridades indispensables para que pueda desplazarse dentro de su propio recinto sin ninguna clase de peligro para su integridad.”

Expulsado del vagón

Viajaba muy cerca de una puerta abierta en un tren de Ferrovías. La formación circulaba con la mayoría de los accesos abiertos. Algunas personas se sujetaban de los estribos. Había una gran cantidad de gente en todos los vagones. Alguien lo empujo y se cayó al costado de la vía. Sufrió heridas de considerable gravedad.

¿Qué hay que hacer si se sufre un accidente viajando en tren?
En primer lugar, tener bien presente el artículo 184 del Código de Comercio el cual establece que: “En caso de muerte o lesión de un viajero, acaecida durante el transporte en ferrocarril, la empresa estará obligada al pleno resarcimiento de los daños y perjuicios, no obstante cualquier pacto en contrario, a menos que pruebe que el accidente provino de fuerza mayor o sucedió por culpa de la víctima o de un tercero por quien la empresa no sea civilmente responsable.”

El Dr. Esteban Otero, especialista en derecho civil, explicó a Defiéndase: “En el momento en que la persona saca el boleto, queda concluido entre la empresa y el pasajero un contrato de transporte. Este contrato involucra la obligación por parte del transportista de conducir al viajero sano y salvo desde el lugar de origen hasta su destino. La única forma que tiene el transportista de evadirse de responsabilidad es probando que el accidente provino de fuerza mayor o sucedió por culpa de la víctima o de un tercero por quien no sea civilmente responsable.”

¿Cómo puedo reclamar si sufro algún tipo de inconveniente?
Se puede iniciar un juicio civil contra la empresa por los daños y perjuicios sufridos a raíz del accidente. Lo que se busca a través del juicio es obtener una indemnización monetaria que de alguna manera pueda resarcir los padecimientos sufridos. Se tendrá en cuenta a la hora de determinar el monto de la misma, la edad del accidentado, su estado físico y la incapacidad sufrida a raíz del accidente. El accidentado tendrá un año desde el momento en que ocurrió el hecho para realizar el reclamo.

En Capital Federal, antes de iniciar un juicio de este tipo es obligatorio pasar por una mediación (Esto es opcional en Provincia de Buenos Aires).

La mediación es una suerte de reunión oficiada por un mediador (que es abogado) en la cual las dos partes que intervienen en un conflicto son citadas para lograr llegar a un acuerdo. Se trata de un proceso que puede llevar a una resolución veloz, económica y eficaz de resolver el conflicto en cuestión. Lo allí resuelto es homologado y adquiere el valor de una sentencia judicial.

¿Cómo se prueban los accidentes ocurridos en un transporte público?
En primer lugar, conserve siempre el boleto o ticket, ya que es el elemento fundamental para acreditar que utilizó los servicios de la empresa. El relato de testigos que hayan presenciado el hecho también será de vital importancia para probar cualquier tipo de incidente.

A veces mejor es prevenir…

Si no te ocurrió ningún accidente y querés hacer algo para que no te pase, y notás que en el tren que tomas hay muchas irregularidades como ser puertas que andan mal, vagones en mal estado, y sobrecargados de pasajeros, te damos una serie de consejos para que puedas quejarte. La impuntualidad, el mal estado de los trenes, la falta de limpieza, el hacinamiento, son todas contrariedades que el usuario no está obligado a tolerar.

Primero presentá tu reclamo en la empresa que tiene la concesión del servicio de los trenes en los que viajás. Lo más probable es que no presten demasiada atención a tu queja, por eso el  segundo paso es informar de la situación a la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (Tel 0-800-333-0300). No conviene que realice su queja en forma individual, porque es muy difícil que le vayan a prestar atención. Por eso, para que el reclamo llegue a buen puerto, es aconsejable presentarse ante una asociación intermedia de defensa de consumidores y usuarios, cuya representación alcance a todos los pasajeros.


Este artículo fue publicado con anterioridad a Diciembre de 2014 y a esta fecha podría estar desactualizado. Recomendamos que sea utilizado sólo a modo de referencia y que ante cualquier duda, consulte con un profesional.

¿Bienvenidos al tren?

Viajar en tren puede llegar a ser una odisea en la que la integridad física de los pasajeros está en riesgo. En esta nota te contamos diferentes casos de personas que se accidentaron en este medio de transporte y las formas que tenés de reclamar si sufrís algún tipo de inconveniente. El boleto lo paga Defiéndase. Subite.

¿Bienvenidos al tren?

Algunas experiencias desafortunadas

El vagón apresurado

Ricardo viajaba en tren desde su casa al trabajo. Cuando se disponía a bajar en una de las estaciones del recorrido, la formación arrancó con las puertas abiertas. Perdió el equilibrio, su pierna quedo atrapada entre el vagón y sufrió raspones y golpes de importancia.

En esa oportunidad la empresa responsable fue Trenes de Buenos Aires S.A., concesionaria de los servicios de transporte público metropolitano de pasajeros de las líneas Mitre y Sarmiento.

Tiro al tren

Claudia viajaba en una formación de la empresa Transportes Metropolitanos SA cuando una piedra arrojada desde el exterior, por un sujeto no identificado, impactó en su rostro y le produjo lesiones de considerable importancia.

La Sala H de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil le dio al razón. El tribunal determinó que “Desde el momento en que el empresario obtiene con su actividad un beneficio, debe correr con los riesgos inherentes a ella y que crea para quienes usan sus servicios”.

“Esto significa que debe adoptar los recaudos para que ningún proyectil pueda ser arrojado contra el tren y lesionar así a los pasajeros. No puede entenderse que el deber se limite a evitar que se arrojen piedras sólo desde el ámbito que le pertenece; la obligación radica en impedir la llegada de objeto, cualquiera sea el lugar desde donde se los dirija, máxime si se trata de una zona cercana a la del paso del tren...”

Peligro en el andén

Por las demoras en el servicio, el tren comenzó a llenarse de gente que como podía iba acomodándose en los recovecos libres de vagones colapsados. Erica quedó apresada entre otros pasajeros. Su destino, la estación Plaza Miserere. Cuando la formación llegó se abrieron las puertas y la gente que bajaba chocó con la gente que quería entrar. En el medio de ese tumulto, Erica que quería bajar. El resultado de tanta desorganización fue su caída que vino con numerosos golpes en su cuerpo que le produjeron igual número de lesiones.

Posteriormente, tuvo que someterse a un largo tratamiento y a usar yeso durante un mes, lo que le provocó algunos varios inconvenientes en su trabajo ya que desempeñaba como enfermera. Más tarde debió ser intervenida quirúrgicamente.

La Sala F de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil concluyó que “la empresa de ferrocarriles tiene a su cargo el cumplimiento del contrato de transporte, inclusive en el andén de las estaciones y hasta la salida de ese ámbito que le pertenece jurisdiccionalmente, su responsabilidad se extiende a los accidentes que sufran los pasajeros en las estaciones y andenes”

“Además, un servicio de transporte razonable y eficiente no puede quedar circunscripto únicamente al medio de transporte en sí, sino que debe comprender las etapas previas y posteriores vinculadas con el ascenso y descenso de los pasajeros, la mínima comodidad de los andenes de acuerdo al movimiento de personas y el otorgamiento también al usuario de las seguridades indispensables para que pueda desplazarse dentro de su propio recinto sin ninguna clase de peligro para su integridad.”

Expulsado del vagón

Viajaba muy cerca de una puerta abierta en un tren de Ferrovías. La formación circulaba con la mayoría de los accesos abiertos. Algunas personas se sujetaban de los estribos. Había una gran cantidad de gente en todos los vagones. Alguien lo empujo y se cayó al costado de la vía. Sufrió heridas de considerable gravedad.

¿Qué hay que hacer si se sufre un accidente viajando en tren?
En primer lugar, tener bien presente el artículo 184 del Código de Comercio el cual establece que: “En caso de muerte o lesión de un viajero, acaecida durante el transporte en ferrocarril, la empresa estará obligada al pleno resarcimiento de los daños y perjuicios, no obstante cualquier pacto en contrario, a menos que pruebe que el accidente provino de fuerza mayor o sucedió por culpa de la víctima o de un tercero por quien la empresa no sea civilmente responsable.”

El Dr. Esteban Otero, especialista en derecho civil, explicó a Defiéndase: “En el momento en que la persona saca el boleto, queda concluido entre la empresa y el pasajero un contrato de transporte. Este contrato involucra la obligación por parte del transportista de conducir al viajero sano y salvo desde el lugar de origen hasta su destino. La única forma que tiene el transportista de evadirse de responsabilidad es probando que el accidente provino de fuerza mayor o sucedió por culpa de la víctima o de un tercero por quien no sea civilmente responsable.”

¿Cómo puedo reclamar si sufro algún tipo de inconveniente?
Se puede iniciar un juicio civil contra la empresa por los daños y perjuicios sufridos a raíz del accidente. Lo que se busca a través del juicio es obtener una indemnización monetaria que de alguna manera pueda resarcir los padecimientos sufridos. Se tendrá en cuenta a la hora de determinar el monto de la misma, la edad del accidentado, su estado físico y la incapacidad sufrida a raíz del accidente. El accidentado tendrá un año desde el momento en que ocurrió el hecho para realizar el reclamo.

En Capital Federal, antes de iniciar un juicio de este tipo es obligatorio pasar por una mediación (Esto es opcional en Provincia de Buenos Aires).

La mediación es una suerte de reunión oficiada por un mediador (que es abogado) en la cual las dos partes que intervienen en un conflicto son citadas para lograr llegar a un acuerdo. Se trata de un proceso que puede llevar a una resolución veloz, económica y eficaz de resolver el conflicto en cuestión. Lo allí resuelto es homologado y adquiere el valor de una sentencia judicial.

¿Cómo se prueban los accidentes ocurridos en un transporte público?
En primer lugar, conserve siempre el boleto o ticket, ya que es el elemento fundamental para acreditar que utilizó los servicios de la empresa. El relato de testigos que hayan presenciado el hecho también será de vital importancia para probar cualquier tipo de incidente.

A veces mejor es prevenir…

Si no te ocurrió ningún accidente y querés hacer algo para que no te pase, y notás que en el tren que tomas hay muchas irregularidades como ser puertas que andan mal, vagones en mal estado, y sobrecargados de pasajeros, te damos una serie de consejos para que puedas quejarte. La impuntualidad, el mal estado de los trenes, la falta de limpieza, el hacinamiento, son todas contrariedades que el usuario no está obligado a tolerar.

Primero presentá tu reclamo en la empresa que tiene la concesión del servicio de los trenes en los que viajás. Lo más probable es que no presten demasiada atención a tu queja, por eso el  segundo paso es informar de la situación a la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (Tel 0-800-333-0300). No conviene que realice su queja en forma individual, porque es muy difícil que le vayan a prestar atención. Por eso, para que el reclamo llegue a buen puerto, es aconsejable presentarse ante una asociación intermedia de defensa de consumidores y usuarios, cuya representación alcance a todos los pasajeros.


Este artículo fue publicado el día MARTES 2 DE DICIEMBRE DE 2014 y a esta fecha podría estar desactualizado. Recomendamos que sea utilizado sólo a modo de referencia y que ante cualquier duda, consulte con un profesional.