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Sábado 21 de Octubre de 2017

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MIÉRCOLES 4 DE OCTUBRE DE 2017
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Una toma tras otra: ¿quiénes ganan?

El actual conflicto por el nuevo programa educativo en la Ciudad dio que hablar. Las autoridades y los alumnos en el ring, pero en el medio miles de chicos están sin clases.

Una toma tras otra: ¿quiénes ganan?

Más de 29 colegios fueron tomados por sus estudiantes en forma simultánea durante estas semanas. El conflicto se originó cuando el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció que a partir de 2018 se llevará adelante una reforma educativa que incluirá prácticas laborales para los alumnos de quinto año.

El texto además señala que se reemplazarán las notas numéricas por un sistema de "créditos" y que en vez de repetir de año deberán "recuperar" contenidos.

Las tomas de los últimos 15 años

Pero en los últimos tiempos, las tomas de los colegios porteños se intensificaron. En septiembre de 2002, como parte de las actividades de homenaje a los estudiantes secuestrados en La Plata en 1976, el alumnado tomó el edificio del colegio Carlos Pellegrini. Durante esas jornadas se realizaron charlas y asambleas sobre el boleto estudiantil.

En el Nacional Buenos Aires, donde las autoridades habían prohibido la toma del colegio, no hubo clases. Los estudiantes se reunían en la puerta a preparar carteles para la marcha. "Sobre la prohibición de tomar el edificio hay opiniones distintas", decían los alumnos del ultimo año.

Otra vez el Nacional Buenos Aires, ahora en mayo del 2005. ?La toma debe sancionarse?, decía el rector Horacio Sanguinetti y señalaba que esta metodología dejaba de lado los derechos de los demás.

El reclamo de los alumnos era variado. Algunos pedían prisión para el empresario dueño del boliche Cromañón, Omar Chabán. Otros, como los del Colegio Mariano Acosta, pedían mejoras en el edificio. Este planteo sería reiterado a lo largo de esta última década.

En mayo de 2007 los estudiantes y los docentes de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini tomaron la institución. Juntos impedían la entrada del rector designado, Juan Carlos Viegas. El reclamo: poder elegir sus propias autoridades, la titularización de los docentes y un status para el colegio similar al de una facultad.

22 días después se normalizó la actividad. El Rectorado de la UBA aceptó varios puntos, pero algunos los dejó de lado. "Firmamos en total disconformidad", expresaban desde el Centro de Estudiantes.

Varios años después, en 2010, ese mismo colegio sería tema de conversación. La nueva camada de alumnos reclamaba mejoras edilicias y se manifestaron en apoyo a los trabajadores no docentes. Había 70 empleados a los que se le debía más de cuatro meses de sueldo y el aguinaldo de 2008. El entonces rector, Hector Pastorino dispuso la suspensión de las clases.

El Ministro de Educación de la Ciudad, Esteban Bullrich quería que se mejore la situación lo más rápido posible. La entonces presidente, Cristina Kirchner se manifestó a favor de los estudiantes y el Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri culpaba a un grupo de 40 alumnos sobre miles.

En 2011 el Centro de estudiantes de ese establecimiento pidió la remoción del equipo de gestión del Consejo Superior, y en 2012 ante una nueva protesta contra las medidas del gobierno de la Ciudad, más de 41 Colegios tomaron el edificio. La jueza Liberatori obligó a las autoridades a escuchar el reclamo y solucionarlo. Las clases de 28.000 alumnos fueron afectadas.

La curricula era el reclamo en septiembre de 2013. El Mariano Acosta, el Normal 1, el Lenguas Vivas y el Rogelio Yrurtia eran algunos de los establecimientos tomados. 7.337 estudiantes no cursaron. "Abajo las reformas de la Nueva Escuela Secundaria de Calidad que pretenden imponer desde el gobierno nacional y porteño", decían desde el Centro de Estudiantes del Nacional Buenos Aires.

En aquel entonces Macri confiaba en que el diálogo era la mejor salida y el entonces Ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni se mostraba en contra de las tomas, "pero nunca de la participación política".

En 2015, gran parte del alumnado del Colegio Nacional Buenos Aires decidió tomarlo. Esta vez, el reclamo era para que no se reglamenten los planes que venían del rectorado de la UBA. El proyecto planeaba cambios en el sistema de promoción. La idea era eliminar la categoría de alumno "libre" y elevar a dos las materias previas para pasar de año.

En ese momento Defiéndase entrevistó a uno de los alumnos, Sandro Anello, y nos explicó que las autoridades habían acordaron debatir el régimen de promoción en los colegios preuniversitarios.

Y en el 2017

El actual conflicto está por terminar. La mayoría de los colegios dieron de baja la medida y las autoridades porteñas aceptaron reunirse con los Centros de Estudiantes. En el medio, una situación cíclica. 

Reclamos y respuestas repiten: la jueza Elena Liberatori insistió en que las tomas "no son un delito", en la vereda de enfrente el Ministro de Justicia, German Garavano diciendo que la medida constituye "una ilegalidad? y la candidata de Unidad Ciudadana, Cristina Kirchner le dio su apoyo a los estudiantes: "ustedes no necesitan que nadie les dé clase". El debate continúa. ¿Quiénes ganan y quienes pierden con las tomas? 


Este artículo fue publicado el día MIÉRCOLES 4 DE OCTUBRE DE 2017 y a esta fecha podría estar desactualizado. Recomendamos que sea utilizado sólo a modo de referencia y que ante cualquier duda, consulte con un profesional.

Una toma tras otra: ¿quiénes ganan?

El actual conflicto por el nuevo programa educativo en la Ciudad dio que hablar. Las autoridades y los alumnos en el ring, pero en el medio miles de chicos están sin clases.

Una toma tras otra: ¿quiénes ganan?

Más de 29 colegios fueron tomados por sus estudiantes en forma simultánea durante estas semanas. El conflicto se originó cuando el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció que a partir de 2018 se llevará adelante una reforma educativa que incluirá prácticas laborales para los alumnos de quinto año.

El texto además señala que se reemplazarán las notas numéricas por un sistema de "créditos" y que en vez de repetir de año deberán "recuperar" contenidos.

Las tomas de los últimos 15 años

Pero en los últimos tiempos, las tomas de los colegios porteños se intensificaron. En septiembre de 2002, como parte de las actividades de homenaje a los estudiantes secuestrados en La Plata en 1976, el alumnado tomó el edificio del colegio Carlos Pellegrini. Durante esas jornadas se realizaron charlas y asambleas sobre el boleto estudiantil.

En el Nacional Buenos Aires, donde las autoridades habían prohibido la toma del colegio, no hubo clases. Los estudiantes se reunían en la puerta a preparar carteles para la marcha. "Sobre la prohibición de tomar el edificio hay opiniones distintas", decían los alumnos del ultimo año.

Otra vez el Nacional Buenos Aires, ahora en mayo del 2005. ?La toma debe sancionarse?, decía el rector Horacio Sanguinetti y señalaba que esta metodología dejaba de lado los derechos de los demás.

El reclamo de los alumnos era variado. Algunos pedían prisión para el empresario dueño del boliche Cromañón, Omar Chabán. Otros, como los del Colegio Mariano Acosta, pedían mejoras en el edificio. Este planteo sería reiterado a lo largo de esta última década.

En mayo de 2007 los estudiantes y los docentes de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini tomaron la institución. Juntos impedían la entrada del rector designado, Juan Carlos Viegas. El reclamo: poder elegir sus propias autoridades, la titularización de los docentes y un status para el colegio similar al de una facultad.

22 días después se normalizó la actividad. El Rectorado de la UBA aceptó varios puntos, pero algunos los dejó de lado. "Firmamos en total disconformidad", expresaban desde el Centro de Estudiantes.

Varios años después, en 2010, ese mismo colegio sería tema de conversación. La nueva camada de alumnos reclamaba mejoras edilicias y se manifestaron en apoyo a los trabajadores no docentes. Había 70 empleados a los que se le debía más de cuatro meses de sueldo y el aguinaldo de 2008. El entonces rector, Hector Pastorino dispuso la suspensión de las clases.

El Ministro de Educación de la Ciudad, Esteban Bullrich quería que se mejore la situación lo más rápido posible. La entonces presidente, Cristina Kirchner se manifestó a favor de los estudiantes y el Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri culpaba a un grupo de 40 alumnos sobre miles.

En 2011 el Centro de estudiantes de ese establecimiento pidió la remoción del equipo de gestión del Consejo Superior, y en 2012 ante una nueva protesta contra las medidas del gobierno de la Ciudad, más de 41 Colegios tomaron el edificio. La jueza Liberatori obligó a las autoridades a escuchar el reclamo y solucionarlo. Las clases de 28.000 alumnos fueron afectadas.

La curricula era el reclamo en septiembre de 2013. El Mariano Acosta, el Normal 1, el Lenguas Vivas y el Rogelio Yrurtia eran algunos de los establecimientos tomados. 7.337 estudiantes no cursaron. "Abajo las reformas de la Nueva Escuela Secundaria de Calidad que pretenden imponer desde el gobierno nacional y porteño", decían desde el Centro de Estudiantes del Nacional Buenos Aires.

En aquel entonces Macri confiaba en que el diálogo era la mejor salida y el entonces Ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni se mostraba en contra de las tomas, "pero nunca de la participación política".

En 2015, gran parte del alumnado del Colegio Nacional Buenos Aires decidió tomarlo. Esta vez, el reclamo era para que no se reglamenten los planes que venían del rectorado de la UBA. El proyecto planeaba cambios en el sistema de promoción. La idea era eliminar la categoría de alumno "libre" y elevar a dos las materias previas para pasar de año.

En ese momento Defiéndase entrevistó a uno de los alumnos, Sandro Anello, y nos explicó que las autoridades habían acordaron debatir el régimen de promoción en los colegios preuniversitarios.

Y en el 2017

El actual conflicto está por terminar. La mayoría de los colegios dieron de baja la medida y las autoridades porteñas aceptaron reunirse con los Centros de Estudiantes. En el medio, una situación cíclica. 

Reclamos y respuestas repiten: la jueza Elena Liberatori insistió en que las tomas "no son un delito", en la vereda de enfrente el Ministro de Justicia, German Garavano diciendo que la medida constituye "una ilegalidad? y la candidata de Unidad Ciudadana, Cristina Kirchner le dio su apoyo a los estudiantes: "ustedes no necesitan que nadie les dé clase". El debate continúa. ¿Quiénes ganan y quienes pierden con las tomas? 


Este artículo fue publicado el día MIÉRCOLES 4 DE OCTUBRE DE 2017 y a esta fecha podría estar desactualizado. Recomendamos que sea utilizado sólo a modo de referencia y que ante cualquier duda, consulte con un profesional.